22-O Presentación de Kabaret Ploma 2. Comienza la Mostra 2021

La IV edición de la Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant ya está aquí. El viernes 22 de octubre a las 19 horas, inauguramos la edición de este año con la presentación del libro “Kabaret Ploma 2. Socialicemos las lentejuelas”, a cargo de Piro Subrat, será en la Libreria Fahrenheit 451, C/Elda 18, Carolines Baixes, Alacant.
La historia de las transformistas subversivas que, en los años 80, lucharon combinando el glamour y la provocación.
Después pequeño kabaret en homenaje a la Rampova a cargo de Las Ravachulas.

Y al día siguiente, en el Panteón de Quijano, desde las 11 de la mañana nos veremos para disfrutar de las presentaciones de libros, novedades editoriales, debates, charlas… de la IV Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant 2021.

No te lo puedes perder!!!

Cartel con la programación de la IV edición de la Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant

Ya tenemos todo el material gráfico para difundir los actos de la Mostra 2021, carteles, flyers, programación, etc.

El compa Alex (autor de los carteles) nos ha adaptado la imagen de este año para poder difundirla por redes o imprimirla en papel. Comienza la cuenta atrás de la IV Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant.

Ruymán Rodríguez: “La Sareb ofrece viviendas a los afectados por el volcán mientras en la isla hermana desahucia a 13 familias”

El activista anarquista canario Ruymán Rodríguez visita el País Valencià invitado por la Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant para compartir la labor que realizan desde el Sindicato de Inquilinas y la Federación Anarquista de Gran Canaria

Miguel Ángel Valero

De visita por el sureste de la península el pasado fin de semana, su primera parada fue Murcia para desde allí desplazarse hasta Alicante. Siendo ciudades que en tren quedan a poco más de media hora una de la otra, decidió hacer el trayecto de hora y media en bus para no prestarse al esquirolaje durante la huelga de maquinistas de Renfe iniciada el pasado 30 de septiembre. Ruymán Rodríguez atendió a El Salto poco antes del comienzo de la presentación de la Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant, cuyos distintos actos tendrán lugar durante el mes de octubre en la capital de la provincia. La presentación del sábado, centrada en la temática de la lucha por el derecho a la vivienda, cerraba con su intervención.

Si quieres puedes empezar explicando un poco la labor que realizáis desde la Federación Anarquista de Gran Canaria (FAGC) y el Sindicato de Inquilinas (SIGC).
El sindicato de inquilinas tiende a ser una organización de masas en la que no hace falta que la gente se identifique ideológicamente con una opción para participar, es un organismo abierto y está centrado básicamente en el tema de la vivienda, aunque se hable del sindicato de inquilinas propiamente la realidad es que es una herramienta integral de vivienda; toca hipoteca, toca alquiler, toca precarismo, toca un sector que suele ser olvidado por ciertos colectivos de vivienda que es el de la indigencia; y al final pues va abordando las distintas etapas por las que pasa la clase obrera en su problemática habitacional. La FAGC pues tiene ya un perfil obviamente mucho más político, de gente que se autodenomina anarquista y concienciada como tal y tiene una actividad más amplia; ha derivado casi toda su actividad en vivienda, en el sindicato, y ahora se dedica a una labor social pero de otro tipo; está muy implicada en el tema de la migración, sobre todo de la persecución feroz a personas migrantes que estamos viviendo en Gran Canaria con auténticas cacerías humanas y no por parte de grupos neonazis sino de las propias instituciones. Hay comunidades destinadas específicamente a realojar a personas migrantes en situación de persecución, también hay una red de asistencia sanitaria porque estas personas quedan excluidas del servicio canario de salud por el miedo o el temor a que si acuden a él puedan ser deportadas o encerradas en campos de concentración; tenemos una oficina de asesoría para precarias, que es una forma de poner en marcha un sindicato informal para personas que históricamente no son sindicables, estamos hablando de cuidadoras de niños y ancianos, de limpiadoras, de compañeras que recogen chatarra, de compañeras que ejercen la prostitución; personas que quieren saber cómo denunciar a su chulo, que quieren saber cómo hacer que su empleador les pague las escaleras que acaba de limpiar, qué es lo que pasa cuando están internas y prácticamente están en una situación de semiesclavitud, y ese tipo de cuestiones bastante duras y crudas. Tenemos también los huertos de autoabastecimiento, que son en realidad grandísimos terrenos rurales expropiados, de los que muchas de las personas que están articuladas con la FAGC pues llegan a obtener hasta el 50% de sus alimentos, sobre todo hay que tener en cuenta que muchísima de la población canaria tiene un problema de nutrición grave y en una isla tan rica como es Gran Canaria no prueban alimentos frescos como frutas y verduras, entonces de ahí lo obtienen. Y por último una red de intercambio de enseres y abrigo en la que se arreglan electrodomésticos en mal estado recogidos de puntos limpios, se intercambian ropas y demás para que la gente tenga todas sus necesidades cubiertas. Lo que estamos intentando crear de facto es una sociedad paralela.

Respecto a la labor de la FAGC con toda la crisis que se está viviendo con la migración del continente africano y que los medios tienden a denominar como “avalancha” con sus connotaciones negativas, vosotros os estáis teniendo que volcar con esta situación para asistir a toda esta gente que está llegando ¿En qué circunstancias llegan y de qué manera les estáis echando una mano?
Lo primero que hay que entender es el fenómeno en sí de la migración, actualmente está obviamente forzado por las dinámicas capitalistas e imperalistas, pero la migración es un fenómeno humano natural, si no existiera la migración tú y yo estaríamos ahora en una charca con aletas; salimos de la charca, emigramos para tener una vida mejor y así se produce el desarrollo humano. Las personas que emigran del continente africano, que son los únicos que nos molestan que emigren, del continente africano y de Sudamérica el resto wellcome, son personas que están emigrando porque occidente los ha esquilmado. La gente no entiende por qué vienen senegaleses al Estado español, pues vienen porque sus aguas territoriales han sido vendidas a Europa y China, y un país eminentemente pescador ya no tiene qué comer ¿Por qué la gente huye de Guinea Conakry? pues porque sus reservas minerales, en un país eminentemente agrícola, se han destinado al comercio internacional que lo dirigen las antiguas metrópolis, esa economía agrícola se ha transformado, ahora es minera, pero esas minas no les pertenecen al pueblo. Y si a eso le pones una situación de guerra civil y golpes de Estado, pues por eso viene la gente del continente africano. Después, no hay una avalancha migrante, lo que hay es una gran mentira. Recibimos 23.000 inmigrantes en los últimos dos años, la gente que se quede con la cifra y no entienda lo que supone eso para el grueso de la población puede sorprenderse, pero se sorprenderán mucho menos después si les digo que también recibimos 15 millones de turistas al año, o hasta 18, y nadie habla de avalancha. La gente se sorprendería también si supiera que de esa población migrante de gente que viene a trabajar las personas del continente africano son una ultra minoría, la mayoría son italianos, alemanes, ingleses, que muchos son turistas pero muchos también vienen a currar. Y esa migración europea y blanca no nos molesta. No hablamos de avalancha ni de problemas migratorios, hablamos de racismo y de xenofobia ¿Por qué la FAGC se ha tenido que implicar en este frente? Pues porque las instituciones han dejado totalmente sus funciones, han encerrado a estas compañeras en campos de concentración, las malnutren, las maltratan y encima las ONGs se han dedicado a hacer un negocio redondo con la gestión de la miseria que sufren nuestras compañeras. En esas circunstancias, tenemos dos opciones, bueno tres: o nos sumamos a los jodidos nazis y vamos a la calle a defender el populismo y la demagogia de odiar y escupir a los de abajo porque no nos atrevemos a escupir a los de arriba, seguimos manteniendo esa dinámica de que el último pise al penúltimo; o nos dedicamos a no hacer nada y cruzarnos de brazos y a lamentar por Twitter qué mal y como están tratando a nuestras hermanas migrantes, hacer algún gesto simbólico, un concierto para recaudar fondos y seguir con la conciencia limpia y las manos sucias. O la tercera: implicarse, colaborar e impedir que la gente de tu clase sea perseguida por un único motivo: el color de su piel.

Cambiando de tema a la labor concreta del sindicato de inquilinas ¿A cuántas personas se ha prestado ayuda? ¿Cuál es su contexto socioeconómico en unas islas donde la presión inmobiliaria del turismo tiene tanto que ver?
Si hablamos en cifras estamos hablando de que hay once comunidades autogestionadas en la isla [de Gran Canaria] ayudadas o impulsadas por el SIGC o la FAGC. En total sumando comunidades y viviendas unifamiliares hablamos de que actualmente calculamos que hay más de mil familias viviendo la autogestión en Gran Canaria, lo cual no es una mala ratio. Y estas personas son las que componen el panorama de la realidad canaria; estamos hablando de parados de larga duración, que perdieron su empleo con la crisis financiera, personas del sector de la construcción que no han vuelto a trabajar; estamos hablando de familias monomarentales en las que una sola persona, una mujer tiene que sacar sus hijos adelante con un subsidio de 430 euros; estamos hablando de estas personas migrantes perseguidas; estamos hablando de personas en situación de indigencia que nunca han probado el agua caliente o la luz eléctrica; estamos hablando de personas enfermas terminales que contactan con la FAGC porque ya están desahuciados del sistema y necesitan cuatro paredes para morir tranquilos ¿Cómo se reducen estás realidades tan duras en datos? Pues que la realidad canaria es la del tercer mundo no reconocido; estamos hablando de que en Canarias el 60% de la población reconoce que no puede llegar a fin de mes; de que el 40% de la población está en régimen de exclusión o ya directamente por debajo del umbral de la pobreza. Estamos hablando de que tenemos la infancia más pobre de Europa, un 35% de los niños canarios son pobres. Estamos hablando de que un tercio o un cuarto de la población canaria está desempleada; estamos hablando de que tenemos los sueldos más bajos del Estado, oficialmente, ya por delante de Extremadura; y estamos hablando a su vez de que con toda esta mierda y 300 desahucios por trimestre, que posiblemente ya podrían ser hasta siete al día y tendríamos que estar hablando de muchos más, pues tenemos la cesta de la compra más cara del Estado; tenemos el cuarto alquiler más caro del Estado; tenemos una media del alquiler en la provincia de las Palmas de 997 euros. Tenemos 150.000 casas abandonadas. La gentrificación se ha convertido en un genocidio, el turismo no es un hecho inocente e inocuo, el turismo en las islas Canarias es el nuevo colonialismo, y es un imperialismo que parece incruento porque no tiene cañones y no tiene armas, pero quizá hace mucho más daño que una conquista armada. Se nos está expulsando de nuestros barrios, la gente sin recursos ya no puede pagar ni los alquileres más económicos porque se destinan a vivienda vacacional, todo el equipamiento urbano se destina única y exclusivamente a la población flotante. Ya no tenemos ambulatorios, ya no tenemos centros de mayores, ya no tenemos guarderías. Lo que tenemos son terrazas, centros comerciales y peluquerías para perros. Pues en ese contexto es en el que tiene que hacer irrupción la FAGC porque nos están reventando.

Al respecto, hablando de un asunto reciente, hace unos días te escuché mencionar en una entrevista que la Sareb y la patronal bancaria anunciaron que cederían viviendas a los afectados por el volcán de la Palma al mismo tiempo que en Gran Canaria, en Telde, intentaban desahuciar a 38 personas, 19 de ellas menores.
Es una situación que ya se ha convertido en normativa, es algo totalmente normalizado y estandarizado. Los bancos, los mismos que hablan de responsabilidad social, de campañas pro infancia, de hacer desayunos para niños y becas, son los que después echan a esos mismos niños violentamente a la calle. Las instituciones y los partidos políticos, a izquierda y derecha, que hablan de garantizar los derechos humanos, de que nadie se va a quedar en la calle, de que nadie se queda atrás, permiten desahucios cuando no los promueven. Una entidad como la Sareb está ofreciendo viviendas para los damnificados de la Palma y después en la isla hermana desahucia a 38 personas, 19 niños, estamos hablando de 13 familias, y a esa gente no la está echando la lava de sus casas, la está echando la Sareb, la está echando un juzgado, la está echando la policía ¿Qué impacto psicológico causa eso en las familias? Inicialmente desesperación, cuando el mundo oficial se te viene abajo la gente que supuestamente tiene que velar por ti, la gente que supuestamente tiene una responsabilidad y demás son barusa, pues te da pánico, te sientes solo indefenso. Pero después s eproduce un fenómeno que a mí me gusta más y que es mucho más interesante desde nuestro punto de vista y es que cuando desde arriba pierden la vergüenza los de abajo empiezan a perder el respeto. Si esta gente te ha abandonado, no les importas y estás completamente desamparado, pues quizá debas empezar a construir las soluciones desde abajo.

Por ello desde la FAGC y el SIGC ofrecéis a las personas la acción directa como herramienta para resolver estos problemas reales ¿Ha supuesto esto un acercamiento al anarquismo de gente que inicialmente no estaba vinculada ideológicamente?
No me gustaría mover a engaño, en el sindicato y en la FAGC nos distinguimos por ser honestas, y de las mil familias que hemos ayudados se te quedan militando y con compromiso un porcentaje bajo, hablamos de un 10%, ahora ya hemos superado esa cifra porque tenemos 600 afiliadas [al SIGC] pero básicamente el nivel de implicación siembre va a ser mucho más reducido que el nivel de gente a la que llega. El problema es llegar a más gente, si quieres tener 1000 afiliadas pues tendrás que llegar a 10.000 personas; si quieres llegar a ser como esa CNT clásica que tan dura se la pone a mucha gente pues habrá que llegar a un millón de personas, básicamente es eso. Sin embargo, esto es como sembrar, la gente que se dedica a la agricultura lo sabe, tú cuando abres el surco no echas una semilla, echas varias porque sabes que algunas no van a agarrar y otras sí. Pues esa semilla que agarra es la que vale. Y cuando a ti una vecina, cuando la conoces desesperada, angustiada, hundida, ves ese crecimiento de que está conquistando su autoestima, de que empieza a sentirse válida, de que se da cuenta de que le puede doblar el brazo al Ayuntamiento, que puede poner de rodillas a la Sareb, que no le tiene miedo a un banco sino que el banco le tiene miedo a ella. Cuando esa mujer tiene sus estampitas de santos y su virgen en un altar, y un día vas a la casa a llevarle un microondas y ves que al ladito de todo eso tiene el logo de la FAGC impreso y de repente empieza a hablar de anarquismo y la misma mujer que cuando antes la entrevistaba la prensa decía “por favor ayuda a las instituciones”, y ahora la entrevistan como portavoz del sindicato y lo que dice es “somos antisistemas, no queremos los gobiernos”, pues algo ha pasado, y creo que ese proceso aunque solo se dé en una de cada 100 pues ya merece todo lo que se pueda hacer.

Y en ese mismo sentido ¿Tu proceso judicial también ha generado esa atención y acercamiento de gente a la FAGC y el SIGC? Que por cierto cuenta un poco en qué situación está esa denuncia cruzada que mantienes con la Guardia Civil desde la última vista el pasado marzo.

En tu caso al imputarte solo lesiones y desobediencia siendo la pena que te piden inferior a dos años no tiene sentido que te juzgue la Audiencia Provincial, pero en el caso de los guardias civiles tú les acusas de torturas y detención ilegal, por lo que además del aforamiento de acabar condenados sí les conllevaría mayor pena.
Pues sí, pero además es que encima la acusación de detención ilegal y torturas se les impuso de oficio, yo conté simplemente al juez instructor lo que me habían hecho y ahí acabó la acusación. Es curioso cómo los medios de comunicación, la mayoría de medios contrainformativos más honestos han contado la cosa correctamente y solo algún medio local ha focalizado que el problema es el atentado a la autoridad y no que a una persona la puedan coger en el siglo XXI lelvarla a un calabozo, abofetearla, insultarla, humillarla y someterla a una sesión de torturas con estrangulamiento, y no parar hasta que esa persona escupe sangre. Sin embargo caeríamos en un error si creyéramos que esto se ha descubierto ahora en Gran Canaria y pasándome a mí; esto en el siglo XXI ha pasado y de eso pueden hablar mucho la población vasca y catalana y muchísimas personas antes que yo. La tortura es un hecho estandarizado y generalizado en el Estado español y en Canarias también ha pasado siempre lo que pasa es que no se denuncia por miedo a las represalias. Más que la tortura lo que más me impactó y lo que más ha indicado por donde puede ir nuestra línea editorial política, es que cuando a mí me detiene la Guardia Civil me dicen una palabra lapidaria: “Si eres anarquista por qué estás aquí ayudando a familias realojándolas cuando lo que deberías estar es quemando contenedores y cajeros”. Me preferían quemando contenedores y cajeros que ayudando a familias. Pues gracias por la pista de por dónde debíamos ir que por ahí estamos yendo.

Tu caso se remonta a 2015 y también se enmarca en la ola de represión que existió con el tema de los cantantes y demás, porque como dices os prefieren en el estereotipo del vándalo radical que ayudando a la gente y haciendo cosas útiles.
Esto que nadie se piense que es espontáneo, aquí se ha orquestado una campaña para mirar hasta donde pueden llegarse los niveles represivos del Estado sin una respuesta popular. Aquí lo que se ha fijado es un listón de cara al futuro, se sabe que igual que se hizo con la ley mordaza después de la crisis financiera se está haciendo ahora con la gestión de la crisis del Covid y todo lo que puede conllevar de enfado y de frustración personal y colectiva. Se ha reprimido a artistas, a gente cuyo delito son de opinión, gente cuyo delito es decir las cosas que no les parecen bien; desde los titiriteros a Hazel, al resto de compañeros raperos y demás. Se ha reprimido al movimiento anarquista, metido dentro y englobado de un espectro falso y artificial de grupos itinerantes sembrados por ahí pagados por Soros para sembrar el caos allá por donde van, yo lo siento pero si eso fuera verdad pon en el artículo mi contacto y que me llamen y me fichen y salimos de pobres porque a ver qué hay de lo nuestro (risas). Y después han ido al espectro de vamos a enchironar a esta gente, a los compañeros italianos que me gustaría tener unas palabras para ellos, que han estado metidos en disturbios y demás pero han querido ampliar el espectro e ir también a por un militante de vivienda que lo que ha hecho es parar desahucios, porque vamos a mandar el mensaje de que lo que está mal es luchar, tanto si lo haces en las barricadas como si lo haces en el frente de la vivienda. No importa si tienes en una mano una piedra o tienes una cizalla para romper una cerradura, lo que está mal es plantarle cara al sistema, y han abarcado todo el amplio espectro. Sin embargo con todo eso yo soy un privilegiado, por suerte o por desgracia hemos estado metidos en proyectos tochos, me conoce alguna persona, me han difundido algo de lo que he escrito, y la gente cuando me ha reprimido ha podido hablar de mi caso; los compañeros italianos no han tenido la misma suerte, siguen en prisión preventiva que es una cosa para mí gravísima y no se le ha dado la repercusión que se debería, o a los compañeros de Granada que fueron represaliados, hay muchísimos represaliados de segunda y otros de primera, y esa dinámica no creo que podamos permitírnosla un movimiento social que tenga cierta conciencia y sentido de la dignidad, hay que poner a todas nuestras compañeras en la situación que se merecen, darle la importancia que se merecen porque hoy puedes ignorarlas porque no conoces sus nombres, no les has visto en la tele o en un documental ni te has leído nada de ellos, pero el día de mañana esa persona anónima puedes ser tú, entonces creo que es imporante abrir las puertas de la solidaridad y que todas quepan en ella.

Y ya para terminar quería preguntarte por el comunicado que publicasteis en Twitter desde el SIGC hace unos meses en el que anunciabais que dejaríais de contestar a las peticiones de activistas de distintos países que os llegan para que les cedáis alojamientos a cambio de trabajo voluntario ¿Hasta ese punto esto se convirtió en un problema?
Desde que la FAGC se hace conocida medianamente por su trabajo, todos los veranos es un jodido horror. Todos los veranos nos viene una avalancha que nos confunde con Airbnb libertario, personas de todas partes del continente europeo que nos solicitan casas con terraza, o casas cercanas a la playa porque no pueden estar desplazándose porque son anticoches pero antiavión no son los cabrones porque en avión vinieron. Personas que quieren quedarse en las comunidades como si eso fuera un safari y después tratan paternalistamente a las vecinas cogiendo a hombres y mujeres que ya peinan canas y pasándoles la mano por la cabeza como si estuvieran tratando con críos; que les molesta que vean el fútbol o escuchen reggaeton; que les molesta lo que dicen o lo que comen. Hay gente encima muy clasista y muy paternalista, es que ni siquiera si hay turistas buenos, que no lo creo, ni siquiera nos vienen los buenos. Al final es una situación hiperdesagradable y se nos dan casos muy estrambóticos como venir y preguntarnos que se han venido aquí se han cogido un alquiler, esos son encima los afortunados que no vienen de cara a pedirnos viviendas gratis pero que nos dicen que se han cogido un alquiler pero claro es que de repente el alquiler está carísimo, que intentaron lo mismo hace dos años y estaba mucho más barato y preguntan que por qué creemos que ha subido, cabrón por tu culpa que has venido aquí y como tú otros tantos a subirnos el alquiler a los demás. Es que el turismo revolucionario no es muy distinto del otro tipo de turismo, lo único es que intenta hacerlo con conciencia limpia, se cambian los términos, ya no son turistas son viajeros, pero el daño que causan en el territorio es exactamente el mismo, consumen unos recursos que después no reponen y vienen con una mentalidad colonialista europea de venir a indicarnos que estamos haciendo el anarquismo mal y que ellos lo harían mejor, que nuestras asambleas son un lío porque hay niños corriendo y demás. Yo lo siento pero la banda sonora de la FAGC y lo va a ser siempre son niños jugando, personas chillando de fondo, el sonido del fútbol y el sonido del reggaeton porque nuestras asambleas se hacen con personas reales y la gente real de la calle es así.

Fuente: El Salto

Comienza la cuenta atrás para la IV Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant

El pasado sábado 2 de octubre se celebró la jornada de presentación de la Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant 2021 en el Ultrasolar con un debate sobre la lucha por el derecho a la vivienda.

El acto comenzó con la presentación de las actividades programadas para los días 22 y 23, en la librería Fahrenheit 451 y el Panteón de Quijano respectivamente, y un breve repaso por el recorrido y la organización de estas tres ediciones de la Mostra a cargo de un miembro de la Asamblea organizadora.

Tras las presentaciones, un compañero de la editorial Milvus nos habló de una de sus últimas publicaciones “Armas de barrio: luchas por la vivienda y la autoorganización”, un repaso por las actividades de distintas organizaciones vecinales (alguna de ellas presentes en el acto).

A continuación las compañeras del Sindicato de Carolinas expusieron sus experiencias tanto de lucha como organizativas en este barrio de Alicante, acto seguido pudimos escuchar a un compañero del Sindicato del Barrio del Cabanyal explicarnos la situación de este barrio y las distintas luchas en las que se han visto implicadxs. Por último, Ruyman Rodríguez, nos comentó el proyecto de comunidades autoorganizadas que ha sido auspiciado desde la Federación Anarquista de Gran Canaria y el Sindicato de Inquilinas de esta isla.

Todxs lxs ponentes coincidieron en la necesidad de dotarse de herramientas de autoorganización vecinal para coordinar las reivindicaciones de los barrios, mantener estructuras asamblearias y adoptar una actitud de lucha, instalarse en el conflicto como el único modo de lograr que administraciones y empresas cedan ante las necesidades de la población.

Tras las exposiciones se abrió un interesante diálogo entre las y los asistentes y lxs ponentes sobre los distintos aspectos de sus respectivos colectivos y sus actividades.

Este es el cartel anunciador de la Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant 2021

Como en cada edición la Asamblea de la Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant pide a compañerxs, colegas y artistas en general que nos diseñe un cartel para anunciar la Mostra y la verdad es que se lo curran.

Este año usaremos el cartel que teníamos preparado para la Mostra de 2020, que por las resticciones del covid 19 no se llegó a celebrar. El cartel es obra de Alex Romera, un estupendo y paciente artista vallisoletano que tuvo que aguantarnos mientras las y los de la Asamblea nos decidíamos sobre estilos, diseños… (ponme una miliciana, no mejor solo letras, algo más alegre y con otro fondo…) al final nos presentó este precioso dibujo, con sus colores, los libros, las ballenas… y nos decidimos sin dudarlo.

Ante la frustración de no poder usarlo en 2020, Alex nos lo ha actualizado y aquí lo teneis. Que lo disfrutéis.

2 de octubre en el Ultrasolar, presentación de la IV Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant

Como hemos hecho en anteriores ediciones de la Mostra, dos o tres semanas antes de que se celebre, aprovechamos para presentarla. Nos parece que es una forma agradable de publicitarla y de llamar a la gente para que reserven ese día en sus agendas.

En la Mostra del 2021 dedicaremos la jornada de Presentación de la IV Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant a “La lucha por el derecho a la vivienda” y se celebrará en el “Ultrasolar” C/ Plus Ultra 5 a las 18 h. Nuestra intención es resaltar la importancia y la ejemplaridad de las luchas que personas, colectivos, sindicatos de barrio… están llevando adelante por toda la geografía.

Desde la huelga de alquileres de 1931-32 en Barcelona, auspiciada por los Sindicatos de la CNT, hasta las luchas y ocupaciones de viviendas de los distintos sindicatos de barrio o de inquilinas, pasando por el amplio y organizado movimiento antidesahucios, las y los anarquistas participamos de forma decidida en este movimiento asambleario, de base, autogestionario en muchos casos y que practica la acción directa, la lucha por el derecho a la vivienda.

El día de la presentación de la Mostra 2021 queremos presentar varias experiencias de luchas en distintos territorios, intercambiar proyectos y debatir sobre el problema que es conseguir un techo para vivir. En concreto contaremos con Ruymán Rodríguez, miembro de la Federación Anarquista de Gran Canaria (FAGC) y del Sindicato de Inquilinos/as de esta isla. También contaremos con compañerxs del Sindicat de Barri de Carolines, una experiencia de aquí, de Alacant, y con miembros del Sindicat del Barrio del Cabanyal (Valencia) que nos hablaran de sus luchas por hacer una ciudad habitable.

Y para acabar de elevar el nivel de los debates ese día, lxs compas de la Editorial Milvus nos presentarán el libro “Armas de barrio: luchas por la vivienda y la autoorganización”.

Os esperamos

Presentación de “Crianza respetuosa en conexión” por su autora Cristina Cano

Continuando con la agenda de la IV Mostra del Llibre Anarquista d’Alacant, el viernes 10 de septiembre disfrutamos en la Librería Fahrenheit 451 con la presentación del libro “Crianza respetuosa en conexión” y el diálogo que se estableció con su autora, Cristina Cano.

Con un público compuesto mayoritariamente por mujeres (???) el evento comenzó con una presentación de las actividades programadas para la edición de la Mostra del 2021, informando de los contenidos del acto de la presentación el 2 de octubre de esta cuarta edición, y de los eventos posteriores: presentacion del Kabaret Ploma 2, el 22 de octubre y de las charlas y presentaciones del día 23, el día de la Mostra.

A continuación Bleda nos presentó brevemente a Cristina, destacando su colaboración con varias escuelas libres y su trabajo cómo coordinadora y docente en diversos cursos de educación libre, pedagogías activas y acompañamiento emocional en la infancia (fundadora del Espacio Karacolas: espacio de crianza consciente y de formación en Pedagogías Activas, cofundadora y acompañante de la escuela libre El Jardí dels Somnis…), tareas que en todo momento se manifiestan coherentes con las ideas libertarias e inspiradas en ellas.

La intervención de Cristina comenzó destacando algunos conceptos que definirían lo que es una pedagogía libertaria: respeto, confianza, amor… y la importancia de aplicar estas ideas a la crianza de nuestrxs hijxs. En varias ocasiones Cristina recordó que si una madre o un padre se consideran anarquistas y en coherencia con esto no quieren la intervención del Estado en la formación de sus hijxs, deben trabajar para buscar las maneras de evitar esta influencia, respetar su manera de ser y establecer una relación no autoritaria con ellxs.

Tras la presentación, las y los asistentes entablaron un animado debate con Cristina sobre puntos de vista y experiencias propias.

Anarquismo de barrio. Entrevista a Ruymán Rodríguez

La Federación Anarquista de Gran Canaria se ha convertido en un referente. Han promovido once comunidades de viviendas de autogestión vecinal y numerosos proyectos de realojo de personas en situación de riesgo: La Marisma. Hablamos con uno de sus portavoces, Ruymán Rodríguez, inmerso en un proceso judicial por su militancia en estos proyectos.

¿Cómo estás? ¿En qué punto está ese proceso?

El caso lleva seis años coleando. El juicio (contra él por atentado y contra tres guardias civiles por tortura) era el 24 de marzo, pero tras la campaña que se organizó, los guardias civiles pidieron que los consideraran aforados, que implica que juzgue otra instancia superior. 

La Federación Anarquista de Gran Canaria ha trascendido fronteras. Cuéntanos qué hacéis. 

La Federación surge al albor del 15M de forma muy espontánea. Éramos un grupito anarquista en la plaza de San Telmo y fuimos viendo que nuestro discurso calaba y cada vez había más anarquistas y más gente que se interesaba por el anarquismo. Al principio era un anarquismo muy convencional. Nos dimos cuenta que era una línea muy combativa que estaba muy bien, pero muy alejada de la situación social canaria, que era muy alarmante. Tenemos la mayor ratio de pobreza infantil de Europa, un 35% de los niños canarios son pobres. Más de un 45% de la población canaria está en riesgo de exclusión social. En los últimos cinco años ha subido un 56% el precio del alquiler. Somos la región más pobre con uno de los consumos más altos. Eso es insostenible y ha arrojado a mucha gente a la indigencia. Y nos metimos ahí. Empezamos con la vivienda, parando desahucios, pero nos dimos cuenta que nos faltaba el plan B. Entonces empezamos a hacer los primeros proyectos de realojo y así surgen las primeras comunidades. Hablamos de comunidades autogestionadas llevadas por las propias vecinas. En algunas, como la Comunidad de La Esperanza, viven más de 210 personas. 76 familias viviendo en autogestión. Otras son proyectos dedicados a migrantes en situación de persecución policial y se llevan de forma más reservada para evitar deportaciones. Son comunidades en las que hay actualmente más de 270 personas. Al final el ejemplo va cundiendo y la gente asume que es mucho mejor un modelo cohabitacional en colectivo, en comunidad, que solos. 

¿Cómo accedéis a estos espacios? 

En muchas de estas comunidades, como La Esperanza, se llega a un acuerdo con la promotora que estaba en quiebra, embargada por Bankia. Llegamos a un acuerdo para realojar a las familias y de camino jodemos al banco, que le va a costar mucho más echar a estas familias y que esta persona pierda la propiedad. Otras veces okupamos después de hacer un estudio de la titularidad. Siempre son de personas jurídicas, bancos, empresas, la Sareb. 
Actualmente hay once comunidades, pero entre las comunidades y las viviendas unifamiliares, calculamos que hay más de 1.000 personas viviendo en autogestión en Gran Canaria, que para una isla tan chica como la nuestra es un hito. 

En 2017 se produce una situación que es un poco paradójica. Cuanto más nos metemos en este tipo de anarquismo de barrio, como nosotras lo llamamos, hay más vecinas que quieren implicarse en la Federación Anarquista. El problema es que muchas veces son personas a las que les gustan las herramientas, pero no tienen por qué definirse como anarquistas. Entonces surgió la idea de formar una organización más amplia, de masas y es ahí cuando nace el Sindicato de Inquilinas. 

¿Y qué ocurre con La Marisma? 

La Marisma surge de otra manera. Ellas llegan a esta situación porque contactan con un supuesto promotor inmobiliario que les ofrece unas viviendas que llevaban abandonadas diez años. El promotor les dice que les va a ir descontando los arreglos de la vivienda del alquiler y que les formalizará un contrato de arrendamiento. Que le den 100 euros a modo de buena voluntad a cambio de las llaves y en las próximas semanas se formalizaría el contrato. Les vecines, 28 familias, lo hacen; el tipo se embolsa 2.800 euros, les da las llaves y desaparece. Las familias se quedan sin ese dinero y se meten en las viviendas que están destrozadas. Durante seis meses han estado reciclando de la basura, ayudándose unas a otros y creando verdaderos hogares. Y ahora que son inmobiliariamente atractivas les contacta el banco, que les informa de que los quiere echar. Es un fondo de inversión de Caixabank y se dedican a hostigarles. Las vecinas nos contactan y a partir de ahí se pone en marcha esta campaña. Primero redactamos recursos legales para todos y cada una para ahogar a los juzgados en papel. Sabemos que solo servirá para ganar tiempo pero es necesario. Después hacemos lo que llamamos «guerra de tinta»: contactar con todos los medios posibles, empezamos la presión contra la propiedad y conseguimos que se sentara a negociar. Después hubo que presionar al Ayuntamiento porque se negaba a facilitar los informes de vulnerabilidad que requiere la propiedad. El resultado ha sido que el pasado 15 junio, ocho de estas familias se exponían a un juicio por usurpación y la propiedad retiró la demanda penal. Todavía queda en pie la demanda civil, pero es un gran paso. 

¿Por qué es tan difícil que se reproduzcan estas experiencias en otros espacios militantes anarquistas? 

Al final se convierte todo en un concurso de pureza anarquista, como si fuera una cuestión de grados. La realidad no es esa. Si seguimos potenciando ese anarquismo lo acabaremos convirtiendo en un club de intelectuales. Y en realidad el anarquismo a quien es útil es a la persona a la que van a desahuciar y tiene miedo que los servicios sociales les quiten a sus hijos o a la persona migrante que tiene que buscarse un refugio para esconderse. Sin embargo, no usan las ideas anarquistas porque las hayan leído en un libro y sean muy brillantes, ni pueden dedicarse seis horas a participar en una asamblea interminable. Lo necesitan para sobrevivir. En realidad, el anarquismo es algo eminentemente práctico y nos hemos olvidado de eso. 

Y es verdad que hay otros vectores: el racismo, el machismo, el capitalismo feroz. Pero es que, eso, o se lo entregamos al enemigo y nos rendimos y nos damos la vuelta, o nos metemos y lo cambiamos. Hay quien critica que hay gente que está muy necesitada pero lleva un dineral en tatuajes. Ya lo decía Galeano: «En casas en las que falta la leche sobra Coca-Cola». Porque las leyes del consumo son obligatorias para todas. El lugar del anarquismo está ahí y tenemos que tener claro que, si no estamos nosotras, va a estar el fascismo. ¿Qué quieres, barrios fascistas o barrios anarquistas? Yo lo tengo claro.

Mar Pino
Equipo de El Topo

Tomado de: https://www.federacionanarquista.net/anarquismo-de-barrio/

Entrevista hecha a Miquel Amorós en el programa de radio libre La Nevera, Volumen 45, el 7 de agosto de 2021, a raíz de la publicación del libro “La Columna de Hierro. Hechos reales, hazañas y fabulaciones sobre la célebre milicia revolucionaria del proletariado.”

En julio de 1936 la clase obrera se vio obligada a salir a la calle para hacerle frente al fascismo. Cuando esto ocurrió, el pueblo valenciano trató de realizar los cambios sociales que venía reivindicando desde mucho tiempo atrás. La Columna de Hierro, formada para combatir en Teruel por militantes de la CNT-FAI, en su mayoría honradísimos obreros y campesinos levantinos, basó su organización y su obra constructiva en las ideas de igualdad, libertad y justicia social, pilares de la nueva sociedad que había de fundarse. Como se podía esperar, a la burguesía esto no le gustó, ni a los partidos políticos, ni a las potencias extranjeras, especialmente a la Unión Soviética, ni tampoco a la nueva burocracia cenetista, desarrollada en los primeros meses de la guerra. Por ello la Columna fue objeto de una enorme difamación que todavía perdura.

 La Nevera: Ya habías publicado un libro sobre la Columna de Hierro (“José Pellicer, el anarquista íntegro”) ¿Qué es lo que te ha llevado a escribir otro? 

 Miquel Amorós: Un mejor acceso a los archivos, una mayor disponibilidad de la prensa histórica, y en fin, la aparición de nuevos testimonios y nuevos trabajos historiográficos, lo cual me proporcionó un conocimiento más profundo de la trágica epopeya proletaria iniciada en el 36 y, en particular, del papel fundamental que jugaron en la regional levantina el grupo Nosotros y sus colaboradores.

 L.N.: La Columna de Hierro pasó por el Alto Palancia, y tuvo relación con la gente de allí, que la conoció bien, pero continúa siendo la Columna más criticada hasta hoy ¿por qué?

 M.A.: Quienes trataron directamente con los milicianos no guardaron una impresión desfavorable de ella y menos aún las cerca de diez mil personas que de una manera u otra llegaron a participar en la Columna. Se sentían representados por ella. Era una milicia revolucionaria, idealista, deseosa de un mundo libre de opresión, “la estela de un sueño que toma color”, como dijo un poeta de entonces. Su activa presencia chocaba con los planes restauradores de la burguesía republicana, con la política estalinista, con el refuerzo del Estado y, al final, con los acomodaticios comités “responsables” de la organización confederal y libertaria. Molestaba a todos los sectores, y en consecuencia, no era apreciada por ninguno. Para todos los defensores del orden anterior al 19 de julio, la Columna no era más que “una cuadrilla de bandidos y ex presidiarios”.

 L.N.: Autores “oficialistas” como Eladi Mainar, periodistas de derechas y seudocronistas locales le han atribuido todos los desmanes de la retaguardia…

 M.A.: Siguiendo las orientaciones de filoestalinistas como Herbert Southworth, Tuñón de Lara, Pierre Vilar, Julio Aróstegui, Adrian Shubert, Ángel Viñas, Juan Marichal y tantos otros, los historiadores universitarios y los periodistas adictos al posfranquismo detestan sobremanera al libro más objetivo que se jamás escrito sobre la guerra civil española: “El Gran Camuflaje”, de Burnett Bolloten, publicado en 1961. Y precisamente este libro dibuja a la Columna de Hierro con trazos revolucionarios, reproduciendo por primera vez la historia del preso de San Miguel de los Reyes tantas veces editada. Ese tipo de desinformadores prolongan la tarea del KGB y los jueces verdugos de la Causa General. No hay más que ver quiénes son los que repiten hoy la cantinela difamatoria antaño entonada por la burguesía, el franquismo y la Iglesia: neofascistas, beatos, reaccionarios, conservadores, posestalinistas… gente de orden, idólatras de la autoridad, que odian las iniciativas populares autónomas y los cambios radicales con todas sus fuerzas. La mentira es su arma, tanto como la verdad lo es de la revolución. Las verdaderas ideas y posiciones intransigentes de la Columna son fáciles de rastrear. Publicó manifiestos, comunicados y llamamientos, imprimió un diario en el frente (“Línea de Fuego”) y  fundó otro para la FAI (“Nosotros”). Una lectura incluso somera de la documentación nos revelaría un anarquismo revolucionario en su más alto grado de expresión práctica. La Columna de Hierro era sencillamente la vanguardia armada del proletariado levantino.

 L.N.: En el libro te has centrado más en la retaguardia. Fue la única columna anarquista que la visitó por su cuenta para recordar a los burgueses que no luchaba por la República, sino por la Revolución. La República mitificada por la “izquierda” de ahora queda bastante en ridículo.

 M.A.: En los primeros días la iniciativa corrió a cargo de los obreros y campesinos de todas las tendencias, que ocuparon tierras y fábricas con la intención de colectivizarlas. El Gobierno de Giral era un fantasma. La Columna de Hierro fue un elemento más de la marea revolucionaria. Por donde pasaba intentaba arrastrar a la Revolución. El pueblo liberado respondía organizándose y enviándole ropa, comida y dinero. La rapidez y extensión de este proceso revolucionario asustó al Estado, pues tal bagaje le imposibilitaba revertir el Pacto de No Intervención entre las potencias. La única manera de detenerlo era incorporando la CNT al gobierno republicano. Luego sería cuestión de militarizar las milicias y convertirlas en brigadas de un Ejército Popular cuya dirección escaparía de las manos proletarias para ir a parar a manos del Estado. Así pues, el proletariado quedaría neutralizado y desarmado. No hizo falta mucha presión para que la CNT entrara en el Gobierno y entregara las fuerzas que controlaba a los enemigos de dentro.

 L.N: En tus libros (por ejemplo, en “La Revolución Traicionada. La verdadera historia de Balius y Los Amigos de Durruti”) denuncias las maniobras contrarrevolucionarias de los comunistas, pero también señalas que los dirigentes de la CNT y la FAI les hicieron el juego.

 M.A.: Valencia era diferente de Cataluña. En la Regional de Levante pesaba mucho más la tendencia reformista. La tendencia revolucionaria era minoritaria y se apoyaba en unos pocos sindicatos (el Sindicato Único de la Construcción sobre todo), en las federaciones locales de pueblos campesinos y en un puñado de jóvenes entusiastas desperdigados en los grupos de afinidad o de defensa. Si bien esta minoría desconfiaba de la República y la creía incapaz de solucionar ningún problema, fuese la crisis, el paro o la reforma agraria, la CNT oficial pugnaba por una política unitaria con las fuerzas estatistas y burguesas. Las dos tendencias marcharon juntas al comienzo de la guerra bajo el paraguas del Comité Ejecutivo Popular, órgano regional de gobierno, pero cuando el frente quedó desabastecido, empezaron a distanciarse. La parálisis del frente fue el motivo de la bajada a la retaguardia de la Columna de Hierro. Esta quería tomar Teruel cuanto antes, para despejar el camino a Zaragoza. Al bajar, comprobó asombrada, que la vida frívola de los tiempos pasados reinaba como si no hubiera guerra ni revolución, y que los fusiles que tanta falta hacían en el frente, descansaban plácidamente en la retaguardia sobre los hombros de las fuerzas del orden. Luego, cuando la presencia en el gobierno de cuatro ministros libertarios cubrió el traslado de la capitalidad a Valencia, la separación fue total.

 L.N.: La primera tarea que se impuso el Gobierno de Largo Caballero fue restablecer su autoridad para detener el proceso transformador que se había iniciado. Eso pasaba por cortar los suministros a los frentes y parar las operaciones. Empezar una contrarrevolución.

 M.A.: La contrarrevolución empezó ya en el CEP, con fuerzas políticas que lo saboteaban desde dentro. La creación de la Guardia Popular fue un ejemplo. La prioridad dada a Madrid fue otro. El frente de Madrid absorbió casi todo el esfuerzo militar en detrimento de los frentes gestionados por los anarquistas, que quedaron estancados. La defensa de Madrid significaba la defensa del Estado. La ofensiva de Aragón hubiera significado el triunfo de la Revolución. La contrarrevolución lo tenía claro : el 25 de septiembre de 1936, el recién llegado general Gorev avisaba a Moscú de “que la lucha contra los anarquistas será inevitable [y] muy dura.” Algo más de un mes mas tarde tuvo lugar la matanza de la Plaza Tetuán. La contrarrevolución continuó con el hostigamiento constante a las colectividades y desembocó en los tiroteos de Vinalesa, Alfara, Benaguacil, Gandía etc., que prefiguraron los sucesos de Mayo del 37.

 L.N.: También se debilitaría el sentimiento de solidaridad y hermandad con las demás tendencias proletarias, representadas por la UGT y el POUM. A menudo he escuchado comentarios del estilo de “las columnas no eran suficientemente combativas”. ¿Qué opinas?

 M.A.: Sin aquellas columnas no se hubiera parado al fascismo. Fueron mejores que cualquier unidad regular de soldados, pues aunque partían de cero les movía la idea y la pasión. Las mujeres luchaban por su propia emancipación. Muchos milicianos eran demasiado jóvenes, habían mentido en la edad a la hora de apuntarse. Otros eran demasiado viejos. Todos sin excepción iban vestidos con ropa de verano, sin equipamiento alguno, sin saber disparar, ni desplegarse por el terreno, ni protegerse de las balas… Todas las columnas carecían de lo más imprescindible; sin embargo, aprendieron sobre la marcha: libraron batalla y vencieron. La de Hierro se transformó en una unidad de choque eficaz en menos de un mes, improvisando de la nada un sistema de sanidad, transporte y aprovisionamiento. No podemos negar que alguna columna chaqueteara, pero en general, se mostraron mucho más combativas cuando les animaba el espíritu revolucionario, que cuando se convirtieron en brigadas. La Columna de Hierro no tenía contemplaciones con quienes robaban o mataban. Los juzgaba, expulsaba y fusilaba su propia centuria. Si bien algunos grupos, a petición de los propios campesinos, llevaron a cabo ejecuciones en la retaguardia, también es cierto que la Columna protegió a mucha gente desafecta, bien empleándola en los despachos o en los ambulatorios y los hospitales, o simplemente buscándole resguardo seguro. La casa de los hermanos Pellicer era un auténtico refugio.

 L.N.: Supongo que se trataba de gente que pasaba información al enemigo. En guerra había que tener cuidado con la llamada Quinta Columna, que se infiltraba en las organizaciones y pasaba información a los facciosos…

 M.A.: La violencia contra el enemigo histórico -el cacique y el cura- era una violencia de clase. El pase de información al otro lado no tuvo lugar durante los primeros meses de la guerra, pues las patrullas, los comités y las distintas milicias de retaguardia tenían bien a raya a los posibles simpatizantes de los facciosos. La Quinta Columna apareció primero en Madrid a finales del 36, en forma de modestas células sin contacto entre sí dedicadas a esconder perseguidos y a procurarles carnets de organizaciones antifascistas. Precisamente cuando el orden público pasó a depender enteramente del Gobierno los partidarios de los sublevados empezaron a organizarse en serio, extendiéndose por los mandos del Ejército Popular y saboteando armamento. Sin embargo, el asunto no preocupó lo suficiente hasta agosto del 37, cuando se creó el SIM, pero para ser empleado contra el POUM y los anarquistas. Con el gobierno de Negrín la contrarrevolución alcanzará su cota máxima.

 L.N.: Volviendo al tema de la represión en la retaguardia y a los incontrolados, observo que toda la violencia y todos los desmanes habidos siguen siendo sistemáticamente achacados a la Columna de Hierro. Por ejemplo, el artículo escrito sin ningún rigor “La Columna de Hierro. Terror puro y duro en la Guerra Civil”, de un tal Álvaro Vanderbrule, publicado en El Confidencial, el 13 de diciembre de 2014. Tu escribiste que el Comité de Guerra se oponía a todo ello y facilitaste el dato de que otras facciones, como el PCE, atribuían sus fechorías a los anarquistas…

 M.A.: “El Confidencial” es un diario de derechas y el artículo en cuestión es una muestra químicamente pura del fariseismo ciudadanista que caracteriza hoy a los francotiradores ideológicos del orden establecido, encargados de atizar periódicamente el miedo a la revolución para decantar hacia el autoritarismo a la clase dirigente, sin preocuparse lo más mínimo de la veracidad y de la objetividad. Ese miedo casi genético que perdura, se traduce en odio africano al colectivo que mejor encarnaba la revolución. En verdad hubo muertes por parte de algunos grupos de la Columna, pero la gran mayoría corrieron a cargo de las patrullas de orden público de cualquier signo que pululaban en la retaguardia y más aún de la policía oficial u oficiosa. Lo que verdaderamente traumatizó a la burguesía no fueron los conatos de “terror rojo” que se sucedieron entre agosto y octubre del 36, sino los registros, las multas y las requisas de joyas y objetos de valor efectuadas por la Columna en busca de medios pecuniarios para la compra de armas, que fueron muy numerosas. La burguesía ha tenido siempre su corazón en el bolsillo.

 L.N.: Remarcaría la gran labor constructiva de la Columna de Hierro y su carácter asambleario…

 M.A.: La sola presencia de la Columna sirvió para organizar autónomamente los pueblos cercanos al frente, desarrollar sindicatos y promover colectividades. Tenía interés material en hacerlo pues los obreros y campesinos eran sus principales suministradores de víveres y ropa de abrigo. De las industrias colectivizadas les enviaban mantas y correajes. En Burriana, una fábrica autogestionada le proporcionaba munición. La Columna de Hierro funcionaba como el ejército griego descrito por Jenofonte en la “Anábasis”, con un grado elevado de autonomía. Todos sus componentes habían venido voluntarios y voluntariamente podían abandonarla. Sin embargo, la autodisciplina, fruto de la conciencia revolucionaria, impedía una dispersión caótica. Las bajas se cubrían inmediatamente con nuevos voluntarios. El Comité de Guerra solamente informaba y coordinaba; las decisiones eran tomadas regularmente en la asamblea de delegados, elegidos previamente y mandatados por las asambleas de centuria. Ni saludos castrenses, ni jerarquías, ni galones, ni órdenes unilaterales, ni uniformes, ni castigos. Las demás columnas libertarias funcionaban más o menos del mismo modo. La militarización acabó con todo, separando la guerra de la revolución.

 L.N.: Bueno, ¿tienes algo más que decir? ¿Cuál ha sido tu propósito al escribir sobre la guerra civil revolucionaria?

 M.A.: Al empezar a documentarme sobre la guerra civil, me sorprendió la ocultación metódica de la gesta proletaria por parte de los historiadores. El testimonio de mis familiares, algunos de la CNT, contrastaba con la versión oficial pro republicana del estilo de Hugh Thomas o Raymond Carr, no digamos ya con la comunista. Hasta la lectura de “La CNT en la Revolución Española”, de José Peirats, y del “Durruti. El proletariado en armas”, de Abel Paz, no lo vi claro. Como sea que quien ignora el pasado está condenado a repetirlo, mi compromiso con la revolución social esbozada en el 36 me impelía a trabajar en pos de la verdad de los hechos, la primera víctima de la guerra, lo que me condujo a reivindicar a sus protagonistas más radicales, olvidados hasta por sus mismas organizaciones. De ahí salieron mis investigaciones sobre la muerte de Durruti, las trayectorias de Jaime Balius y José Pellicer, la Agrupación de Los Amigos de Durruti, la Columna Maroto y la Columna de Hierro. El resultado fue la clara constatación de la pugna entre un anarquismo revolucionario inflexible y un sindicalismo libertario reformista y condescendiente, que literalmente renunció a sus principios y traicionó la revolución. Tal afirmación irritó a muchos “ortodoxos” cenetistas y soliviantó a sus historiadores mercenarios; hubo quien me acusó de “hacerle el juego al enemigo”. Si eso significa convertir la historia en propaganda, o sea, falsear la realidad, entonces que no cuenten conmigo. La verdad siempre es revolucionaria, el maquillaje y la tergiversación no lo son. Otra cosa es que el interés por la Revolución, y por consiguiente, el interés por la verdad, hayan decaído. El enemigo triunfó y las consecuencias del triunfo están muy presentes. Si bien empiezo a dudar de que la verdad nos haga libres, dada la enorme confusión y desmemoria reinante contra la que poco puedo hacer, la ignorancia y la mentira nos harán irremisiblemente esclavos.

Magnífica Rampova, las ratas de Imperdible nunca te olvidaremos.

Hace diez años, mientras realizaba mi investigación de lo que luego ha sido el libro Invertidos y Rompepatrias, conocí la existencia de Rampova consultando las páginas del Infogai, el vocero del Col·lectiu Gai de Barcelona. No tengo palabras para describir mi impacto ante unos artículos, unos discursos y unas propuestas artísticas como aquellos, que tenían una similitud bastante clara con los activismos que yo por entonces desarrollaba en los entornos transfeministas y queer de Madrid y Barcelona. Y mi asombro fue el mismo cuando constaté que Rampova no era nada conocida en esas mismas escenas, a menudo, como pasa en la práctica totalidad de movimientos sociales, desmemoriadas y carentes de referentes históricos previos, en ocasiones por desidia y por falta de interés, y en otras por puro desconocimiento y falta de herramientas para acceder al pasado. Ni siquiera lo era en Valencia: en mis múltiples visitas a la capital del Túria intenté indagar sobre Rampova, y comprobé que había sido olvidada por la mayoría de mi generación en su propia ciudad, salvo en casos concretos que eran colegas de colegas de Rampova, o que recordaban haberla visto actuar en sus últimos años sobre los escenarios. Sólo conseguí saber que vivía en la zona del Cabanyal.

Y el destino me llevó años después a irme a vivir al Cabanyal. Durante las jornadas Cruisin’ the 70s en el IVAM(1) en la primavera de 2018 una ponencia trataba su obra, en lo que fue uno de los primeros reconocimientos a su persona en el ámbito académico y museístico. Tras las jornadas me acerqué a ella y le dije que la admiraba y que me gustaría entrevistarla para mi investigación. Quedamos un mes después en ‘La Paca’, un bar mítico del Cabanyal que frecuentaba. Vino con dos archivadores enormes con sus dibujos, sus cómics, pegatinas doradas que había diseñado para los grupos de liberación gay de la Transición valenciana y me empapó de anécdotas tremendas. Yo todavía no he salido de mi asombro con todo aquello. Por ejemplo, hay algo que quiero dejar escrito aquí porque no quiero que esa información se olvide: Rampova es la diseñadora de uno de los dibujos más utilizados por los diversos feminismos estatales a lo largo de los años: el que aparece una figura humana fusionada con el símbolo femenino levantando un puño. Días antes de su fallecimiento conocí a una compa feminista que lo llevaba tatuado en la espalda desde hacía años y le hizo mucha ilusión saber este dato. Sin embargo, este símbolo lo he visto utilizado por supuestas feministas que excluyen a las personas trans de sus espacios y que ejercen violencia tránsfobica dentro y fuera de las redes sociales, lo cual da que reflexionar sobre hasta qué punto las aportaciones que han realizado a nuestros movimientos personas como Rampova caen en semejante grando invisibilidad.

Hace algo más de dos años, en la presentación del Orgullo Crítico de Valencia, conocí a Santi, una de las personas más cercanas a Rampova, y desde entonces un muy buen colega. Meses más tarde me invitó a su casa y me enseñó el borrador de Ploma-2. Socialicemos las lentejuelas1, escrito hacía bastantes años ya, de cara a proponernos a la Editorial Imperdible para sacarlo en libro, ya que hasta entonces otras editoriales no parecían estar muy interesadas. Tras leerlo, no me cabía ninguna duda de que este texto debía ver la luz cuanto antes, y el resto de la editorial se mostró de acuerdo conmigo. En febrero de 2020 ya lo teníamos impreso, pero al poco la cuarentena truncó muchos planes que había alrededor. Sin embargo, en septiembre y octubre lo presentó en dos ocasiones, además del reconocimiento que obtuvo gracias a la exposición sobre contracultura valenciana que coordinó Alberto Mira (autor de este excelente artículo2, por cierto) inaugurada ese febrero en el IVAM.

Ha sido un honor conocer en estos años a Rampova y un privilegio tener esta cercanía con ella, aunque haya sido tan desgraciadamente breve. Me alegro mucho de que esta editorial contribuyera a que la vida y obra de Rampova fueran más conocidas en la ciudad de Valencia, a lo largo del País Valenciano y en todo el reino. En especial de que Rampova haya podido ver en vida publicado un libro escrito por ella y tan positivamente valorado como se merecía. Es una obra imprescindible para cualquier persona interesada por la historia de las disidencias sexuales y de género de los últimos sesenta años. Y que muestra una historia de Valencia muy alejada de la oficialidad, una historia que sorprende a la vez por su dureza y por sus ganas de seguir adelante con la vida a pesar de todo.

También ha sido un honor relacionarme con todas las personas que he conocido en los últimos tiempos que fueron formando parte importante de la vida de Rampova, como la peña que estuvo en el MAS-PV o el MAG-PV(2) a finales de los setenta e inicios de los ochenta, algunas de las personas con las que hacía La Pinteta Rebel en Ràdio Klara, o compañeras de sus actuaciones y performances como la peña de La Errería (House of Bent)(3) y demás performers. El mismo honor que lástima por no haber podido conocer a Greta Guevara, a Clara Bowie, a Miquel Alamar o a Fernando Lumbreras(4), porque se nos privó de su luminosa presencia antes de tiempo. Sin embargo, su recuerdo ha estado muy latente en estos días de luto.

Y acabo la lista de honores recordando que fue un verdadero subidón ver a Rampova en la primera manifestación de la historia del orgullo crítico de la ciudad de Valencia, que discurrió por las calles de Benimaclet el 28 de junio de 2018. Desconozco cuántas personas de las que acudieron a esta marcha fueron y son conscientes de este dato; sospecho que no muchas. Pero para mí fue esencial que una persona tan referencial como Rampova nos brindara con su presencia, a pesar de sus problemas de salud y sus traumas tras años de sufrir violencia en las calles, en esta fecha tan importante para la historia de las disidencias sexuales radicales de la ciudad, después de todo el trabajo para sacar adelante el orgullo y la mani. Su simple presencia nos pasaba su testigo generacional y nos instaba a proseguir por esta senda.

En estos días tan tristes me ha sido imposible no tener presente a Pastora González(5), cuyo funeral hace algo más de dos años era el último al que había acudido. Con la muerte de Rampova son ya dos personas a quienes esta editorial ha publicado libros y ya no están a pesar de nuestra corta trayectoria vital. Pastora tenía solamente seis años más que Rampova cuando nos dejó, y aunque nunca se conocieron en vida, además de haber publicado con la misma editorial tenían algo más en común: haber tenido una vida muy complicada marcada por la represión social y política hasta en lo más cotidiano de su existencia, hecho que sin lugar a dudas contribuyó a que las perdiéramos antes de tiempo.

Rampova era la última superviviente de Ploma-2, y por tanto se ha llevado con ella algunas historias y vivencias personales y colectivas que quizás nunca sepamos. Pero nos ha dejado un legado histórico, cultural, artístico y político que no puede perderse y que debemos mantener latente en la memoria colectiva de nuestra comunidad por su enorme valor: dibujos, tiras cómicas, actuaciones, música, narrativa, radio… Por ello, el mejor homenaje que se le puede hacer ahora a título individual es escuchar sus disertaciones y las de sus compis en La Pinteta Rebel(6), o entrar en el blog de homenajea Ploma-23 y empaparse de su contenido, o estar pendiente de exposiciones donde se muestre su diverso arte. O, por descontado, leer Kabaret Ploma-2 y pasar la palabra. Pero probablemente el mejor homenaje de todos los que podemos hacerle es continuar la lucha, ahora más que nunca dado el contexto social y político que estamos viviendo, en general y en concreto en cuestiones LGTBI. ‘Que la lucha no muera’, como escribió Xosé Tarrío, y que de este modo podamos tener unas vidas más deseables, más completas, más apacibles y más largas que las de muchas de nuestras antecesoras, y dejar así un mundo algo mejor para las siguientes generaciones, como hizo la generación de Rampova respecto a la nuestra.

Y termino con unas palabras que se oyeron ayer en su funeral: “Rampova: la lluita continua!”

Piro Subrat, 23-VII-2021.

NOTAS:

(1) ‘Cruising the 70s’ es un proyecto académico radicado en varios lugares de Europa que pretende retomar la memoria histórica LGTBI de aquellos años. Este congreso se llevó a cabo en el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM).

(2) El Moviment d’Alliberament Sexual del País Valencià convocó en Valencia en junio de 1979 la primera manifestación por la liberación homosexual de la historia del País Valenciano, marcada por una nutrida asistencia y por el ataque de miembros de ultraderecha. Rampova aparece lanzando un besote en uno de los vídeos que se conserva de la misma. Más tarde el MAS-PV se dividió en el Moviment d’Alliberament Gai del País Valencià y en los Col·lectius d’Alliberament Sexual. Aunque Rampo permaneció en los segundos, prosiguió en contacto y colaborando con el MAG-PV.

(3) Casa-Museo ubicada en la localidad de Xàtiva regentada por Anna Maria y Graham, dos veteranas de la performance queer afincadas en Valencia. En 2009 acogió una exposición titulada “El Mundo de Rampova Cabaret”.

(4) Greta y Clara, junto con Rampova, fueron el núcleo central del proyecto musical Ploma-2, un espacio de cabaret nutrido de las aportaciones de muchas más personas, que ofreció salida laboral a travestis en una época en la que era aún más complicado que encontraran curro que ahora. Durante años se recorrieron locales de ambiente, centros sociales okupados, casales, ateneos y espacios de todo tipo con este proyecto. En 1998 grabaron en casette Plumas de Cisne, su único álbum. Greta había muerto unos años atrás, y Clara la seguiría unos años después. Clara, Rampova y Miquel Alamar ‘La Panotxa’ hicieron entre 1984 y 1993 ‘La Pinteta Rebel, un programa radiofónico que sirvió de importante referente para el mundo invertido de la Valencia de entonces, donde se combinaron canciones de Ploma-2 en directo, entrevistas, convocatorias, conversaciones explícitas sobre sexo, llamadas telefónicas de gente insultando y debate políticos de cariz radical. Fernando Lumbreras era por entonces presidente del recién fundado Col·lectiu Lambda, y una de las colaboradoras habituales del programa. Miquel murió en 2003, y Fernando en 2018.

(5) Nacida en La Coruña en 1948, Pastora crió sola a sus hijos tras desprenderse de su marido maltratador, y uno de ellos, Xosé Tarrío González, terminó siendo el autor de uno de los libros más referenciales jamás escritos sobre la prisión: Huye, hombre, huye. Diario de un preso FIES4, donde cuenta los horrores de su paso por infinidad de cárceles españolas. Pastora se dejó la vida para conseguir su libertad, y una vez gravemente enfermo, para que le dejaran visitarlo en el hospital. Excarcelado a días de su final, Pastora lo cuidó hasta su muerte en enero de 2005. Hasta que nos dejó en abril de 2019, Pastora fue una incombustible luchadora contra la cárcel. Impartió innumeras charlas allí donde la llamaban y acompañó a infinidad de madres en situaciones parecidas a ella a título individual y como integrante de varios colectivos de Madres con criaturas dentro de prisión. En los últimos años presentaba los libros de Xosé junto con Acción Travesti Callejera Revolucionaria5, debido a que también formaba parte del equipo de Imperdible y al impacto que le supuso leer las vivencias trans de Sylvia Rivera y Marsha Johnson. Sus cenizas descansan en la playa de Rias junto a las de Xosé.

(6) Gracias a la labor de digitalización de la Biblioteca LGTBIQ de Lambda, disponemos de la práctica totalidad de los programas entre 1990 y 1993 en ivoox6, cuya escucha es encarecidamente recomendable.

1 https://editorialimperdible.com/2020/05/02/nueva-edicion-kabaret-ploma-2-rampova/

2 https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2021/07/22/el_ideal_rampova_1956_2021_libertad_tenia_precio_122973_2003.html

3 https://ploma2.wordpress.com/

4 https://editorialimperdible.com/2017/10/09/nueva-edicion-huye-hombre-huye-diario-de-un-preso-f-i-e-s-xose-tarrio/

5 https://editorialimperdible.com/2015/08/21/accion-travesti-revolucionaria-callejera-supervivencia-revuelta-y-lucha-trans-antagonista-entrevistas-y-testimonios-de-las-activistas-trans-radicales-sylvia-rivera-y-marsha-p-johnson/

6 https://www.ivoox.com/podcast-podcast-lgtbiq_sq_f1120399_1.html

Fuente: https://editorialimperdible.com/2021/07/23/4010/